Community Manager

El precio que se paga por ser Community Manager | Reflexión

Decidí justo después de salir de la universidad especializarme en Marketing Digital, creo que es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. Desde que tengo uso de razón me llevé bien con la tecnología, incluso con la informática.

Ser Community Manager me ha dado la oportunidad de conocer al consumidor en su hábitat digital de una manera directa/indirecta, directa con la marca que administras e indirecta porque tú sabes quiénes son y cómo se comportan pero ellos no saben quién eres.

Sin embargo, no todo es color de rosa, y sé que muchos de ustedes se sentirán conectados con lo que les voy a compartir pues más de uno de ustedes se ha sentido igual, eso se los aseguro.

Pasar de ser una personal normal que interactúa en los sitios de redes sociales, que convive con sus amigos y familiares, que comparte el día a día por medio de cada una de las plataformas que más nos gustan a ser un Community Manager tiene su precio. Ya que en ese momento que cruzas la línea ya nada vuelve a ser como antes, como todo en la vida tiene sus pro y contras y en esta profesión no es la excepción.

Cruzar la línea para iniciar una nueva etapa como Community Manager significa dejar a un lado las publicaciones normales y empezar a hacer casi todo de manera estratégica. Pero ¿por qué pasa esto? En realidad no tenemos control de ello, somos víctimas del sistema digital y profesional. Nuestras publicaciones ya no vuelven a ser como antes, toda publicación lleva un toque estratégico para que esta misma genere el mayor número de Likes, Comentarios, Compartir, Retweets, Visualizaciones, etc.

Son pocas las publicaciones que tienen un toque meramente personal/emocional, es ahí cuando empezamos a perder nuestra esencia preocupándonos por que le guste a los demás lo que estamos compartiendo con el mundo, buscando la aceptación de los demás. Es ahí cuando dejamos de utilizar las plataformas para socializar, conectar, compartir y mostrarle al mundo lo que somos y hacer de nuestras plataformas nuestros diarios digitales y memorias.

Y te pido una disculpa si me haz acompañado hasta éstas líneas de lo que comparto hoy contigo y vez que generalizo, pero estoy casi seguro que más de uno de los colegas que como tú están leyendo esto se sentirán familiarizados.

Y con esto no digo que sea malo el ser Community Manager, simplemente que nos toca ver el mundo digital de ambos lados: Como consumidores y como un modelo de negocios. Lo cual si logramos hacer un equilibrio entre ambos, lograremos tener buenos resultados, tanto en lo personal como en lo profesional. Ya que si sólo nos enfocamos en lo profesional no nos daremos el tiempo de también ser fans de marcas que nos gustan, de ir a interactuar con ellas, de sentirnos a gusto con una buena atención en línea.

Creo y considero que si logramos ese equilibrio no sólo lograremos ser los mejores Community Managers sino también las personas más felices disfrutando de las plataformas digitales, atreviéndonos a compartir los momentos que mejor nos parezcan con nuestra tribu.

Nos tocó una excelente época, aprovechémosla y saquémosle el mayor jugo posible.
Y lo que siempre debemos procurar…¡Siempre ser felices!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *